lunes, 18 de febrero de 2013

¿Qué es el éxito?


Es difícil dar una definición exacta de la palabra éxito. Éxito -desde nuestro punto de vista- es una satisfacción personal por lograr tus sueños. Es un estado de felicidad, euforia y orgullo que sentimos cuando llevamos a cabo un proyecto para nosotros mismos o enfocado a los demás. Es importante tener claro que el éxito es muy personal: para unos, éxito es correr cinco kilómetros mientras que, para otros, es terminar una maratón. No por ser un objetivo más alto va ser un mayor éxito si podemos aspirar a más. 

Mucha gente se pregunta sobre la receta para cocinar el éxito. Es una receta sencilla: OBJETIVO + MOTIVACIÓN + ESTRATEGIA + CONSTANCIA + SACRIFICIO = ÉXITO. La fórmula se plantea en ese mismo orden, es decir, debemos buscar un objetivo que nos motive para que, creando una estrategia, lo logremos con constancia y sacrificio. Sin embargo, se lleva a cabo en el orden inverso: debemos sacrificarnos para ser constantes y crear una estrategia que nos motive hacia nuestro objetivo. Vamos a desglosar la fórmula para poder analizar los ingredientes individualmente:

OBJETIVO: es el primer y último requisito que, cuando lo conseguimos, desencadena el éxito. Debe ser nuestra meta; una meta asequible sin ser fácil, realista sin ser conformista, que requiera esfuerzo pero que no agote, cada uno debe establecer la suya.

MOTIVACIÓN: nuestro objetivo debe motivarnos, debe hacernos soñar, despertarnos a las noches sonriendo, nos tiene que llenar. Aquí no vale copiar los objetivos de los demás, por muy grandes -o pequeños-  que sean, porque un éxito no llena a dos personas de la misma manera. Si falta la motivación abandonaremos nuestro objetivo.

ESTRATEGIA: es una de las pautas que aseguran el éxito en las pequeñas y grandes batallas de la vida. Consiste en encauzar nuestros sacrificios en una sola dirección: el objetivo. Una mala planificación, por mucho sacrificio que pongamos, nunca nos llevará al éxito. Si en algún momento de nuestro camino vemos que no avanzamos, que no conseguimos nada, debemos ir atrás, reestructurar nuestra estrategia y empezar de nuevo.

CONSTANCIA: la constancia es, sin ninguna duda, una virtud. Una virtud que se obtiene con el sacrificio, con el día a día, que hará que cada vez nos cueste menos enfrentarnos a la planificación. Una estrategia, sin constancia en su cumplimiento, no nos lleva a nada.

SACRIFICIO: es el elemento más pequeño y más costoso de la fórmula. Aunque esto parezca contradictorio en un primer momento, es totalmente razonable. Se debe a que los sacrificios van a ser diarios. Son los pequeños pasos que forman un camino, poco a poco, sin resultados a corto plazo pero que, en conjunto, componen la estrategia.

Éstos son los elementos de los que se compone el éxito. No hay ninguno más; no hay ninguno menos. Ahora sólo depende de nosotros mismos, de vuestra actitud y de vuestro esfuerzo. Todo el mundo es capaz de conseguir lo que se proponga. ¿Por qué no tú? 

Por supuesto, no es sólo lo que hacemos sino lo que decimos. Todo lo que hacemos empieza con aquello que decimos por eso hay frases que una persona de éxito jamás diría.

Javier, Equipo WNMT.

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