Por toda la historia que me precede, es
una buena pregunta cuya respuesta pueda ayudar a entender un poco mejor cómo
estoy, dónde estoy y por qué emprendo estos proyectos nuevos -algo alocados- en vez de tomarme la vida de otra manera
después de superar una tetraplejia tras un accidente.
La verdad es que sin saber muy bien cómo definir qué es
exactamente para mí la palabra superación, siento que superarme es continuar cada día haciendo lo que me gusta y
motiva, tanto en los
buenos como en los malos momentos. Para mí, la superación no es un logro o una
acción épica que me tengan que reconocer para sentirme realizado. Superación, es
una acción que me permite subir un nuevo escalón hacia mi objetivo.
Para bien o para mal, a lo largo de mi
vida, he tenido que superar muchos de estos escalones mediante
trabajo y constancia. He ido sumando peldaños a los lugares a los que quería
llegar. La verdad es que no importa lo grande que sea el peldaño, la cuestión
es avanzar y disfrutar de esos momentos, porque superarse es algo muy grande.
Claro está que no todo es subir. Muchas veces nos estancamos o nos vemos
parados, incluso retrocedemos, pero es en esos momentos cuando más tenemos que pelear,
tomar impulso poco a poco y, mediante pequeños pasos, ir subiendo ese escalón o
encontrar ese camino que te ayude a superarlo. Debe hacerse de una manera u
otra, pero siempre debemos seguir hacia adelante.
La real
academia Española define la palabra superación como “hacer las cosas mejor que en otras ocasiones”. Pues bien, para mí la palabra superación quiere decir “avanzar”; por
muy mal que se pongan las cosas, siempre buscaré la manera de poder continuar. Lo
cierto es que todos disfrutamos en los buenos momentos. Todos sabemos bajar una
cuesta disfrutando, sin apenas esfuerzo, pero es en los malos, en las cuestas
arriba, cuando más nos tenemos que superar, aferrarnos a una idea, a nosotros
mismos, a una canción, a un sentimiento o un hecho pasado, a familiares o
amigos. En definitiva, debemos apoyarnos en algo que nos ayude a continuar
avanzando.
Cuando vas en bicicleta y no logras subir
una cuesta, te bajas, la empujas y la subes andando, pero sabes que ese momento
no se repetirá más, no al menos de esa manera, en ese punto, porque de una manera
u otra la siguiente vez la afrontarás de otra manera.
Un momento que siempre recordaré fue
cuando salí del hospital caminando, pero en mi casa tuvieron que quitar todas
las alfombras porque no era capaz de cruzarla. Ni siquiera era capaz de
levantar el pie para comenzar. Esto, en comparación a querer cruzar ahora el
desierto en la prueba más dura sobre una bicicleta -la Titan Desert-, puede parecer una
tontería, pero lo cierto es que fue una de las tonterías que para mí en ese
momento, más me costaban. A lo largo de mi vida he tenido que ir superándome,
poco a poco, para estar donde me encuentro ahora.
Víctor Manuel Reyes Tasende
Twitter @VictorTasende
www.victortasende.com
http://victortasendesport.blogspot.com.es
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