Se define oportunidad como “momento
propicio para algo”.
Hasta ahí, todo bien pero… ¿Cuándo sabemos
que ha llegado ese momento propicio?
Nadie sabe dar respuesta a eso, hay que
dejarse llevar y olvidarse de buscar esa deseada oportunidad, no es nada
físico, no es nada estático, no va a aparecer en nuestra puerta llamando al timbre,
NO.
Ten los ojos bien abiertos, utiliza tus
cinco sentidos para percibir esos momentos adecuados y maximízalos.

A lo largo del día nos pasan por delante
miles de oportunidades pero no siempre tienen forma de “oportunidad”. Son pequeñas
decisiones, aparentemente insignificantes pero que hacen que nuestro futuro
vaya cogiendo forma.
Todos los logros comienzan con una oportunidad,
y la mayoría de veces, las personas que lo logran no saben siquiera cuándo se
decidieron a dar el paso o cuándo les sorprendió esa oportunidad.
Aprovechar al máximo el día a día ya es
una oportunidad.
Es una oportunidad para compartir una
sonrisa con una cerveza o un helado, oportunidad de ver atardecer, oportunidad de
escuchar el mar o la risa de una persona querida, oportunidad de tener una
conversación interesante con alguien interesante, oportunidad de bailar como si
nadie te viera mientras subes el volumen de la radio, oportunidad de marcarte
metas y poder esforzarte para cumplirlas, oportunidad para salir a la calle con
la mejor de las intenciones, es decir, aprovechar cada milésima de segundo.
Estar vivo. Elegir cómo queremos vivir.
Vivir la vida intensamente. Compartir los buenos momentos.
Esto es lo que realmente son unas
verdaderas OPORTUNIDADES.
Mira a tu alrededor, descubre las tuyas y ¡Aprovéchalas!
María Aguirre Munárriz, psicóloga.
mariaaguirremunarriz@gmail.com
Muy interesante.
ResponderEliminarMarcarse metas y aprovechar las oportunidades. Fundamental.