miércoles, 16 de octubre de 2013

EJEMPLOS DE SUPERACIÓN (4): María de Villota

Una pirata que surca el cielo

 "Y un día te das cuenta de que vivías dormido, pasabas a ciegas y sentías a medías".

Estas son las palabras que pronunciaba nuestra protagonista tras su trágico accidente hace poco más de un año. Ese accidente, que parecía que iba ser su fin, fue lo que le enseñó a vivir. Aprendió a apreciar la vida, a disfrutarla, a saborear cada segundo de ella.


María de Villota nació en Madrid el 13 de enero de 1980. Desde muy pequeña le apasionaban los coches, sin embargo, fue a los dieciséis años cuando subió por primera vez a un kart de competición. A los dos años de iniciarse ya competía en el Campeonato de España de Fórmula 3, pero ha pasado por numerosas competiciones como la Superleague Formula o la Euroseries 3000, llegando incluso a firmar con Renault F1 Team o el equipo Marussia. Era la chica de la Fórmula 1, la sonrisa de la fórmula uno.

Cuando parecía que todo iba sobre ruedas, sufrió el trágico accidente en Reino Unido: su fórmula uno chocó de manera brutal contra la rampa de uno de los trailers del equipo. Milagrosamente, María, junto a los médicos que le operaron, consiguió salvar su vida. Aunque perdió un ojo, ganó la ilusión por la vida. 

"Te das cuenta que ahora ves más que antes, porque yo antes sólo veía la Fórmula 1. Yo antes sólo me veía encima de un coche compitiendo, y no veía lo que era realmente importante en la vida; el poder decir, "estoy viva". Este ojo me ha devuelto el norte, me ha devuelto lo importante y pienso vivir esta nueva oportunidad al cien por cien. Ahora me miro al espejo y me siento orgullosa, porque mi aspecto actual dice mucho más sobre quién es María de Villota que el aspecto que tenía antes. Llevo mi historia y la llevo con mucho cariño y orgullo".

No obstante, tuvo momentos de flaqueza, momentos en los que le entraban dudas, en los que se venía abajo. Debía iniciar una nueva vida, una vida diferente a la que ella había tenido hasta ahora y, debía abandonar la alta competición por la que tanto había luchado. Pero no se rindió ante la vida, se puso un parche y se dedicó a devolver las ganas de vivir a la gente, a enseñarnos de una manera amable y divertida, lo que ella había aprendido de una manera tan trágica. Llegó a miles de personas a través de las redes sociales, de charlas, de coloquios...también a través de un libro que nunca podrá presentar, pero cuyo título representa su filosofía de vida: La vida es un regalo.

El 11 de octubre de 2013 falleció a causa de las secuelas del accidente mencionado anteriormente, sin embargo, María nunca se irá porque su mensaje permanecerá entre todo el que necesite su ayuda.







"Espero que mi gasolina os sirva de combustible a vosotros".






Hasta siempre, María. Tú sonrisa estará siempre con nosotros.

Javier, Equipo WNMT.


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